En plena calle Marqués de Cubas, la propuesta de Ricardo de la Torre en Cubas Garden se inserta con elegancia entre las señoriales fachadas decimonónicas del barrio de Salamanca. El proyecto nace de un respeto lúcido por el edificio histórico, combinando la sobriedad contemporánea con la memorias visuales de su entorno. De la Torre, fiel a su estilo ecléctico, emplea una paleta neutra realzada con detalles en verde oscuro y bronces, que evocan la abundancia vegetal del jardín suspenso. Así, la tradición convive plácidamente con una atmósfera actual y cosmopolita .
El espacio interior fluye sin rupturas, ofreciendo rincones íntimos bajo un dosel vegetal cuidadosamente orquestado. La intervención de De la Torre se percibe en cada rincón: los techos se mantienen altos y pintados en blanco impoluto, para dejar que la luz penetre y destaque materiales nobles –madera clara, latón mate y mármoles suaves– favoreciendo una sensación de amplitud acompañada de calidez . El mobiliario, mezcla de diseños contemporáneos y piezas de su propia colección, potencia el diálogo visual y subraya su sello personal.
La iluminación desempeña un papel protagónico. Focos empotrados, apliques regulables y lámparas escultóricas se combinan para modular diferentes atmósferas: desde el ambiente fresco del mediodía hasta un escenario nocturno envolvente. De la Torre, como él mismo destaca, considera la luz un elemento esencial para dotar de calidez y matices al interiorismo . Esta sutileza lumínica convierte a Cubas Garden en un refugio dinámico, adaptable tanto a un vermú informal como a una cena sofisticada.
La presencia vegetal, siempre presente, no se reduce a decoración: es una pieza clave del diseño. Plantas de porte medio, colgantes y arbustos seleccionados conforman una vegetación suspensa que introduce frescura visual y conecta emocionalmente con el visitante. El conjunto emula el equilibrio que De la Torre busca entre naturaleza y geometría, entre lo doméstico y lo urbano, y entre lo clásico y lo renovado. Así, el restaurante se convierte en un oasis urbano donde tradición –eclecticismo de materiales nobles– y actualidad –plantas, líneas limpias– encuentran un equilibrio armonioso.